Frente a la crisis, esperanza.

 

 

Es indudable que estamos viviendo una etapa difícil. Estamos en crisis. El dólar sube, lo que quiere decir que el peso baja; se cierran negocios, crece el desempleo, el dinero alcanza cada vez menos. Por otro lado, cada día nos enteramos de secuestros, asaltos y situaciones violentas en nuestras ciudades. Los medios de comunicación dan cuenta de homicidios y muertes en la lucha contra el narcotráfico. Es indignante conocer los casos de corrupción e impunidad.

Negar los hechos no sirve de nada. Reconocer la realidad es el primer paso para solucionarla. El problema es tan complejo y tan grande que nos agobia y a veces parece que es superior a nuestras fuerzas. Sin embargo es necesario enfrentarlo haciendo cada uno lo que nos toca hacer. No gastando más de lo que  podemos pagar; haciendo pequeños ahorros en la luz; cuidando el agua; utilizando menos el automóvil. Siendo solidarios con los que están peor que nosotros; apoyando a quien lo necesita.

No escuchemos a quienes se empeñan en presentar las cosas peor de cómo están, a quienes nos auguran un futuro negro, a quienes dicen que no hay remedio, a quienes quieren robarnos la esperanza. También hay quienes no sólo se preocupan, sino se ocupan de llevar a cabo acciones para salir de la crisis, también se detienen diariamente a criminales, se decomisan cargamentos de droga.

Tengamos una actitud positiva, no perdamos la esperanza. Recordemos que cuando más oscura está la noche, más cerca está el amanecer.